Carbayeras de Leorio y Granda (Gijón)

Alrededor del núcleo urbano gijonés se conservan pequeños reductos del bosque atlántico que por la predominancia del carballo/roble (quercus robur linneo) llamamos carbayeras.

Entre ellas destaca la de Tragamón repartida entre el Jardín Botánico y el prado aledaño. Pero también hay otros lugares tan populares o más como estas carbayeras de Lleorio y de Granda que han conseguido llegar hasta nosotros como dibujo desleído de lo que antaño fue un bosque atlántico.

La carbayera de Granda una vez al año, por Santa Ana, se engalana y viste de romería para servir de solaz a los vecinos. Mientras, la cercana de Lleorio, convertida en espacio de ocio silencioso y relajado, acompaña las tranquilas meriendas de los vecinos y los juegos de los niños.
En los dos casos, los robles tienen aspecto cansado, gastado, incluso triste. Solo las conversaciones y siestas bajos sus hojas o los sonidos festivos de las fiestas parecen hacerles recobrar pasadas glorias, cuando cubrían la zona junto a castaños y hayas.
Pero si cualquier día escuchas despacio, si miras atentamente, descubrirás el último rayo se sol y el primer sonido del alba entre sus ramas.

